No todas las calderas de gas son iguales. Conocer los tipos que existen es clave para elegir la opción correcta y no pagar de más. Aquí tienes las diferencias claras.

Calderas de condensación

Son las más eficientes y las que se instalan actualmente. Aprovechan mejor el calor y reducen el consumo. Son la opción recomendada en prácticamente todos los casos.

Calderas estancas

Aunque han sido muy comunes, están siendo sustituidas por las de condensación. Son más seguras que las antiguas, pero menos eficientes que las actuales.

Calderas convencionales

Prácticamente en desuso. Consumen más y no cumplen con la normativa actual en muchos casos.

Diferencias principales

La principal diferencia está en la eficiencia. Las calderas de condensación aprovechan mejor la energía y reducen el consumo. Las antiguas desperdician parte del calor generado.

Qué tipo elegir

La respuesta es clara: caldera de condensación. Es la opción más eficiente, la que cumple normativa y la que te permitirá ahorrar a largo plazo.

Errores al elegir tipo de caldera

Elegir un modelo antiguo por precio es un error. A largo plazo, el consumo será mayor y el ahorro inicial desaparece.