Ahorrar en calefacción no significa pasar frío. Significa usar mejor la energía. Con algunos ajustes, puedes reducir la factura sin perder confort.
Ajusta la temperatura
Mantener la casa a 20-21 grados es suficiente. Subir más la temperatura aumenta el consumo rápidamente.
Usa termostato programable
Programar la calefacción evita gastar energía cuando no estás en casa. Es una de las formas más efectivas de ahorrar.
Mejora el aislamiento
Ventanas, puertas y paredes influyen directamente en el consumo. Reducir pérdidas de calor es clave.
Aprovecha el calor
Abrir persianas durante el día y cerrarlas por la noche ayuda a mantener la temperatura.
Mantenimiento de la caldera
Una caldera bien mantenida consume menos y funciona mejor.
Evita errores comunes
Dejar la calefacción encendida todo el día o subirla demasiado son errores que disparan la factura.